Wonder Woman: estudio sociológico

Comic “¿Quién es Wonder Woman?” (2008 – 2017): estudio sociológico

Análisis sobre si Wonder Woman es un falso personaje femenino

Por E.V.Pita, doctor en Comunicación Social y licenciado en Sociología y Derecho

Recientemente ha aparecido en todas las librerías el cómic “¿Quién es Wonder Woman?”, aprovechando el tirón de la película sobre esta superheroína. El precio es de casi 16 euros.

El cómic fue publicado en Estados Unidos por DC en el 2008 con el título “Who is Wonder Woman?” pero se reedita ahora en España con De Bolsillo ECC (dependiente de Penguin Radom House, el segundo mayor grupo editorial de España con sede en Barcelona).

El guionista es Allan Heinberg y el dibujante Terry Dodson. El dibujo es correcto, de alta calidad, en la línea de los cómics de esa época, que se destacan por una línea clara, uso acertado de brillos y degradados de color.

La obra está destinada al público en general y su finalidad es entretener y vender miles de ejemplares. Por tanto, no estamos ante un clásico de Jane Austen sobre la situación de la mujer en la sociedad de la Inglaterra del siglo XIX ni en los Estados Unidos de los años 90. La historia no tiene ninguna pretensión social, solo busca una trama de acción que entretenga y sea atractiva. Sin embargo, para los sociológos, al menos desde que el semiótico Umberto Eco escribió “Apocalípticos e Integrados”, el mundo ideológico de los superhéroes, difundido a través de los mass media, tiene gran interés.

Grandes superheroínas

Wonder Woman fue una de las primeras superheroínas que protagonizaron un cómic por completo. Luego le seguirían la integrante de los 4 Fantásticos, CatWoman y Supergirl, entre las más destacadas, así como en el cine Barbarella o la princesa Leia, de Star Wars, y en los videojuegos la conocida arqueóloga Lara Croft. Mientras en el cómic las mujeres eran independientes, en el cine, todavía mostraban vulnerabilidad o se limitaban a acompañar al héroe como secundarios, en el caso de las mujeres espía de James Bond.

El personaje

Wonder Woman fue creada hace 60 años por el doctor William Moulton Marston, inventor del detector de mentiras. La propia Wonder Woman usa como arma un lazo de la verdad. Su identidad secreta humana, Diana Prince, un guiño a Diana Cazadora, un personaje de la mitología griega que era virgen y divina, iba seguida de un cortejo de ninfas y era extremadamente cruel y vengativa, mundo al que el cómic hace múltiples referencias. El personaje podría haber sido construido como una madre soltera y en paro que malvive en un gueto gracias a los subsidios sociales pero se trata de una diosa venida de los cielos que ejerce la profesión de soldado integrada en el complejo militar-industrial y experta en alta tecnología y que busca mantener la paz y el orden establecido. Vive para su trabajo. Desde el punto de vista de Eco, el personaje humano de Wonder Woman (Diana Prince) sería una “integrada” en el Sistema.

La trama

La trama, explica Brian K. Vaugham, gira en torno a una superheroína llena de contradicciones: es guerrera amazona pero busca la paz, defiende la dignidad de las mujeres pero va vestida como una bailarina de variedades, puede volar pero viaja en un avión invisible [esto último es explicable: un peatón puede andar pero prefiere ir en coche para no cansarse].

Las contradicciones del personaje

El cómic trata de explicar estas contradicciones aclarando el origen de Wonder Woman. Diana nació en un mundo de dioses griegos que la enviaron para controlar a la Humanidad pero luego se puso del lado de los hombres. Su misión era velar por la paz sin dañar a nadie pero mató a un supervillano y antiguo aliado en un combate. Fue absuelta por actuar en defensa propia pero la conciencia no le dejó vivir y se retiró para vivir como humana bajo la identidad de la policía secreta Diana Prince, agente de alto rango del departamento de Metahumanos.

Resumen del argumento (spoiler)

La historia arranca cuando sus superrivales, también mujeres, secuestran a sus dos hermanas bajo la aprobación de la bruja Circe. Tras una lucha en la que también interviene el brutal Hércules, Wonder Woman regresa para poner orden pero Circe la convierte en humana que a la vez puede ser diosa cuando lo desee. No obstante, los humanos ya no se fían de Wonder Woman y la vigilan porque si esta asesina mató una vez, ¿quién nos dice que ella no lo volverá a hacer? Uno de los agentes, Némesis, le dice que, en una profesión tan peligrosa como luchar contra supervillanos, posiblemente eso vuelva a ocurrir y que hay que “madurar” y aceptar la realidad de ese trabajo.

Antecedentes de estudios sociológicos de superhéroes: Umberto Eco

Un capítulo de “Apocalípticos e integrados”, escrito por Umberto Eco en 1968, está dedicado a los personajes de los tebeos. Eco estudia el mito de Superman, el superhéroe del cómic que es un icono de la cultura de consumo y de masas.

Mitificación de imágenes: su origen se puede ver en los arquetipos religiosos adaptados a las fantasías populares (bestiarios, lapidarios). Todo esto dependía de decisiones tomadas en la cumbre por los concilios y que luego eran transmitidas, simplificadas, por obispos y pastores a los feligreses. También se puede distinguir en el arte cuando el artista introduce símbolos reconocibles por todos como el amor, la pasión, la gloria, la lucha política, el poder o las insurrecciones populares. Ejemplos: los tres árboles de Proust, la muchacha pájaro de Joyce o las botellas rotas de Montales, según indica Eco.

En la sociedad moderna aparece el símbolo del estatus (tener un coche bueno, un televisor de plasma grande y caro, un chalé con piscina… En estas imágenes se condensan aspiraciones y deseos que todos los integrantes de la sociedad de consumo reconocen.

Eco dice que los tebeos o comic books son un ejemplo de mitificación en la sociedad de masas.

Por ejemplo, el protagonista de Terry y los Piratas (1934) acaba alistado en el ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial pero su novia, la vamp Burna, era japonesa y por tanto enemiga. Así que apareció una virtuosa nueva novia, Raven, cuya muerte en el papel conmocionó al país. Lo mismo pasó con el ganster Flattop, el villano del cómic Dick Tracy, que murió pese a las quejas del público y fieles seguidores de las tiras. Eco habla de histeria colectiva y crisis en la comunidad, algo que solo se comprende cuando ese personaje representa una imagen en la que otros proyectaban sus deseos. Es decir, lo que párrafos antes, Eco denominó “mistificación” o icono.

Tras esta introducción, Eco examina el mito de Superman y sus superpoderes, que tiene antecedentes en otros héroes clásicos como Hércules, Sigfrido, Orlando, Pantagruel o Peter Pan, o bien Sherlock Holmes (más humano pero con una inteligencia superior a la media). Superman surge en un mundo jerarquizado donde el individuo es un número, donde la fuerza es superada por la máquina. Por ello, Superman es el mito del lector común.

Eco continúa con otras características de Superman: es un extraterrestre procedente de Kripton que es puesto a salvo por su padre científico en una nave estelar. Tiene fuerza ilimitada, puede volar por el espacio a gran velocidad, y es capaz de viajar por el tiempo. Convierte carbón en diamantes, etc… Su corazón bondadoso, humilde y servicial le hace dedicar su vida a luchar contra el mal. En su vida con los humanos, es un periodista panoli llamado Clark Kent, enamorado de Lois Lane, que lo desprecia porque ella está enamorada de Superman, su otro yo.

Eco dice que el verdadero héroe para el lector no es Superman sino Clark Kent, porque personifica al ciudadano medio, asaltado por complejos y despreciado por sus semejantes, aunque con la esperanza de que bajo su mediocridad surja un superhombre.

Posteriormente, Eco analiza la diferencia entre un héroe moderno como Superman y los clásicos y nórdicos, en los que siempre hay detrás un mito religioso conocido de antemano por el lector. Sin embargo, la novela policíaca abre otro ramal: la intriga y la invención de hechos ingeniosos (Poe, Arsène Lupin). Estos personajes, que son arquetipos de los deseos del ciudadano medio, son imprevisibles porque sus historias se desarrollan como novela.

Análisis sociológico: el test para detectar un falso personaje de género


El análisis sociológico prioritario es ver si Wonder Woman se comporta como una mujer real o, en realidad, es una especie de Superman disfrazado de mujer. Uno de los viejos trucos para introducir mujeres o afroamericanos en una historia ya escrita es cambiar un personaje masculino blanco por una mujer o una minoría racial. Hecho el cambio, el personaje cambia de apariencia y de nombre pero sigue haciendo el mismo rol inicial de hombre blanco. El ejemplo lo entiende cualquier aprendiz de actor: para hacer creíble el personaje de un anciano hay que entrar en el escenario cojeando, farfullando malhumorado y andar encorvado. Lo mismo para otros personajes que deben comportarse según su educación, nivel cultural, etc…

Esto ha sido estudiado en Sociología y el falso personaje se detecta en muchas películas donde el jefe de policía es afroamericano (para cubrir las cuotas) pero se comporta como un blanco (nunca comenta nada del problema de los “guetos”, de la discriminación racial,… ). En el caso de una mujer, el falso personaje actúa como un hombre: pega tiros a diestro y siniestro sin preocuparse por el “techo de cristal”, el horario compatible con su familia, la cuestión del aborto o de decidir sobre su propio cuerpo, los derechos de la mujer y la lucha por la igualdad de géneros, el maltrato, etc… .

Explicada esta introducción, el objetivo del test es averiguar si el guionista no ha rescatado un viejo guión de un tebeo de Superman y se ha limitado a reescribirlo, cambiar los nombres y los trajes para dar el pego de que se trata de un personaje femenino llamado Wonder Woman. No olvidemos que, casualmente, Diana Prince (WW) lleva gafas como Clark Kent (la identidad secreta de Superman) y proviene del Olimpo (una especie de Kripton).

En el caso de Wonder Woman, supera en parte dicho test del falso personaje y tiene visos de que se han preocupado por asumir los puntos de vista de la mujer en varios casos sociales. Examinemos detenidamente los puntos.

Conflicto de género

Hay que recordar que la protagonista Wonder Woman fue creada en los años 60, cuando la lucha de los derechos de la mujer aún estaba en pañales y que solo a partir de 1970 hubo una incorporación masiva al trabajo de las mujeres en Occidente, motivo que el prestigioso sociólogo Antony Giddens considera suficiente para convertir en obsoletos los partidos de izquierda y derecha, generalmente patriarcales. Los lectores de tebeos solían ser entonces masculinos, por lo que la primera Wonder Woman era en realidad un superhéroe más pero  algo más voluptuoso.

En el comic actual, vemos que es un personaje rodeado de un universo femenino (sus dos hermanas, las rivales, una arqueóloga y una ama de casa, la bruja Circe…) con el que tiene una continua tensión. En este caso, falta el novio, del que en ningún momento habla, ni de sus relaciones, ni hay comentarios al respecto. Alguna vez se deslizan comentarios sobre la vestimenta como harían un grupo de amigas que salen de compras y que parece ser un guiño del guionista.

Entre las “malas”, hay varias supermujeres que sí abordan la problemática de su género: por ejemplo, una es una supervillana vengativa que rescata a miles de víctimas de la trata de mujeres pero que, en su celo, se excede y mata a todos los delincuentes masculinos (no dice nada de las “madams” implicadas). En otro caso, otra supervillana Máscara es una  maltratada que mató a su marido para acabar con la pesadilla del hogar y ahora libera a otras mujeres aunque lo hace a tiro limpio. En ambos casos, aparecen retratadas dos brutales villanas que se exceden con su poder al pensar que el fin justifica los medios.

Por parte de Wonder Woman no aparece ningún comentario destacable sobre la liberación femenina, salvo para replicar a las villanas que se preocupan por las cuestiones de género que son unas “terroristas”. Sí lo hace su hermana Wonder Girl, quien asume su derecho a decidir por sí misma. El derecho a la libertad individual, el derecho a decidir y tomar las propias decisiones y al libre albedrío es algo que suelen proclamar los personajes “buenos” en línea con el pensamiento liberal de Occidente que apuesta porque el individuo tenga poder de decisión y de compra en el libre mercado.

Sin embargo, sí hay un claro conflicto de géneros en la lucha entre Hércules, retratado como un maltratador de manual, y Wonder Woman. En la lucha final, Hércules, al verse rechazado, le dice a la heroína: “En ese caso, te tomaré por la fuerza si es preciso… como hice con tu madre. ¿Me das un beso?”. Wonder Woman le muerde en el labio y replica: “¿Qué se siente cuando te toman por la fuerza? ¿Y cuando tu vida termina en manos de una mujer? […] ¿No crees que voy a matar al monstruo que agredió a mi madre y masacró a mis hermanas? ¿Al demonio que acaba de amenazarme con hacerme lo mismo?”. Aquí hay un claro ejemplo de conflicto de género. Hay que recordar que, según la leyenda, Hércules es un héroe pero también un brutal asesino que mató a su esposa en un ataque de furia y que fue condenado por dicho crimen machista.

Hay otro ejemplo de conflicto de género, cuando el doctor Psico se hace pasar por el fallecido Super Boy para engañar a Wonder Girl. Tras darle un beso a la enamora, el Dr. Psico la abofetea, un claro episodio de maltrato y violencia de género en el cómic.

Estos dos ejemplos indican que el guión sí ha abordado el tema de la violencia sobre la mujer por parte del hombre.

El rol profesional

También hay que analizar el rol o papel que hace en la sociedad Wonder Woman. Además de ser heroína, trabaja como agente secreta para el Gobierno en un departamento de Metahumanos. Está claro que es una guerrera que no se queda en casa a fregar los platos y esperar a que llegue su marido. Tenemos que Wonder Woman ejerce un rol profesional de muy alta cualificación como mujer independiente, un papel que es acorde con los tiempos actuales aunque hay que puntualizar que su jefe es hombre. Si su jefa fuese mujer, se habría ganado un punto en la batalla que ahora lideran las mujeres contra el llamado “techo de cristal” en las empresas y con unos salarios más bajos. Son detalles que están ahí y que el guionista podría haber usado para echarle un cable a la causa feminista.

Hay un detalle que llama la atención. Wonder Woman podría haber trabajado, en su identidad secreta de Diana Prince, como periodista, directora de una revista de moda, activista de una onegé que salva ballenas o ingeniera, pero desempeña como oficio el de asesora del complejo militar-industrial, primero para el fabricante de armas de alta tecnología Wayne Corp (la tapadera legal del millonario bajo el que se esconde Batman) y luego para el Estado, en una agencia de inteligencia que investiga a los superhéroes. Por tanto, Wonder Woman es una “soldado” más. No se puede decir nada al respecto, ya que encaja dentro del guión, pues ella nació como guerrera amazona, el equivalente a la “walquiria”.

Las demás personajes que salen en el cómic son “malas” que antes ejercieron profesiones de alta cualificación como arqueólogas, científicas de gran inteligencia y una “geek” de la informática que se convirtió en un cíber cuya mente está transferida a un ordenador. Llama la atención que todas estas eminencias hayan acabado por el mal camino. A pesar de ejercer profesiones generalmente consideradas pacíficas se han vuelto terriblemente violentas.

Relaciones sociales y laborales

Sobre las relaciones sentimentales o de pareja de Wonder Woman, nada dice el tebeo. En este sentido, parece casada con su trabajo y en defender a su familia, a una de cuyas hermanas abandona a su suerte para protegerla. Tiene compañeros masculinos considerados “machos alfa” como el mismísimo Batman o cuenta con la lealtad del joven Robin. Su jornada la comparte con agentes malhumorados que son veteranos compañeros de trabajo que no se andan con bromas a la hora de disparar. Es un mundo masculino violento donde Wonder Woman no acaba de encajar por su actitud pacifista (quizás porque el autor, en los años 60, no concebía a una Walkiria destructora sino a una mujer que luchaba por la paz de forma no violenta, un poco en línea con el pensamiento hippie de la época).

Quizás la clave sea hippy: nos encontramos con una mujer libre e independiente, luchadora, pacifista y defensora de la justicia a través de la no violencia, trabajadora, con acceso a las altas tecnologías, que trata como colegas a sus compañeros y jefes masculinos. En suma, era un poco el ideal hippy de California y de Silicon Valley (el tema de la inmortalidad parece varias veces mencionado; recordemos que ahora Silicon Valley está obsesionado con la Singularidad).

Sobre la dignidad femenina

Una de las mayores polémicas es sobre si Wonder Woman viste como una corista o una cow-boy “sexy” o no. Incluso el hecho de llevar un lazo equivaldría al látigo. En realidad, el personaje corresponde al de una mujer de 25 a 30 años con buena forma física. No se puede decir que esté “hipersexualizada” ni mucho menos. El dibujante ni siquiera intenta darle un toque insinuante al personaje sino que es muy correcto. Su vestuario quedaría un poco hortera en un gimnasio pero el top y el short es la típica vestimenta que muchas jóvenes usan en verano o al hacer deporte. Es bien cierto que la personaje podría haber llevado un uniforme azul como la Chica de los 4 Fantásticos pero el colorido traje que lleva es el que ha pasado a la posteridad.

Tampoco se aprecia en el guión comentarios degradantes o vejatorios hacia su condición de mujer. En este sentido, el guión es bastante serio.

Sobre la clase social

En principio, Wonder Woman procede de alta cuna o aristocracia. Su papel correspondería a la caballería andante, que cumple disciplinadamente órdenes de sus reyes o dioses. Dentro del orden platónica, ella pertenecería a la clase guerrera. Aquí observamos el conflicto entre dos mundo, el Antiguo de dioses caprichosos y sus guerreros obedientes y el de la plebe, que sería la Humanidad. El conflicto social se produce cuando Wonder Woman renuncia a los privilegios de su casta, que tienen la inmortalidad, para hacerse una débil humana. Aquí la historia intenta explicar las razones que la llevan a elegir a la Humanidad, “que se destroza entre sí”, pero el trasfondo sigue sin entenderse.

Respecto a la etnia, los personajes del cómic son en su mayoría Wasp (White Anglosajone People), es decir blancos y anglosajones, la clase dominante en Estados Unidos, donde se publicó el cómic y a cuyo público va dirigido. Apenas salen personajes de otras etnias como afroamericanos, latinos o asiáticos, si es que sale alguno, por lo que solo representa a un grupo. La propia Wonder Woman podría pasar por una belleza del sur de Europa, una francesa de larga melena negra con rasgos célticos, ojos azules y pálida tez. El único europeo del sur es el doctor Psico, que tiene el aspecto de un mago italiano.

Resumen

Este es un análisis sociológico de primera mano. El resumen es que Wonder Woman se comporta como una mujer moderna, libre, profesional e independiente (el ideal de trabajador actual) que elude temas de su condición de género, como el maltrato o la trata de mujeres, asuntos que recaen en sus rivales y supervillanas, convertidas en justicieras descontroladas y vengativas contra los hombres. Sus dudas y meditaciones no se refieren nunca a la condición de su género sino a su identidad individual, a sus orígenes, sobre la desobediencia a sus superiores y a su mala conciencia sobre la misión que ha fallado, sobre el mal trabajo hecho. ¿Ha de ser Wonder Woman un modelo para las mujeres actuales o solo es un producto más para lectores masculinos?

La conclusión es que, efectivamente, hay algunos indicios de que se ha trasmutado un personaje masculino en otro femenino, cambiando el nombre, la vestimenta y los círculos de amistades. Se ha hecho un personaje más vulnerable pero para entender bien si Wonder Woman es un falso personaje hagamos el siguiente experimento mental: convirtamos por un momento a Wonder Woman en Superman y cambiemos los personajes femeninos por masculinos: Diana Prince por Clark Kent, Wonder Girl por SuperBoy, Circe por LexLuthor, la científica gigante por algún científico loco… ¿Cambiaría en algo la historia? Nos encontramos que los únicos personajes que parecen sacados de contexto son Máscara, la maltratada vengativa y otra villana que liberaba a mujeres esclavizadas. Nos presentan a una mujer fuerte que hace frente al machista y maltratador Hércules. La conclusión es que Wonder Woman es una “soldado más”.

Advertisements

About evpita

Journalist in Spain and student of postgrade in University of Santiago of Compostela (USC)
This entry was posted in comic, comicbook, dibujos, draws, illustrations, ilustraciones, Libros, Literatura, Literature, Sociología, superhéroes, tebeo, Wonder Woman. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s